Presiento que no hay punto medio, nos vamos a ir a alguno de los dos límites.
Espero solamente que me necesites, que suene el teléfono y que seas vos del otro lado, mate y bizcochitos. Releernos, para un poco entender qué es esto que pasa, qué es el fugaz momento en que dejamos de ser vos y yo, y somos vosýyo. Pocillo, 2 de azúcar, si, está medio caliente.
Pasé del amor al temor de odiarte. Mil imágenes, tus besos a él, tus historias inventadas, tus argumentos, tus mentiras. Mentiras? Ya no son sino dibujos distintos de la misma realidad que pasamos.
Te odié, te odié por mentirme, por generar en mi tantos sentimientos horribles. Pero de nuevo tu voz triste pidiéndome perdón, obvio, si, hermosa, te entiendo, y todo queda ahí. En un punto en donde nadie tuvo la culpa, nadie sabe bien qué pasó, salvo yo que lo sentí.
Esas ganas de verlo destruido, que me gritaba tus dibujos de realidad, me los echaba en la cara y cada frase retumbando en mi cabeza. Quiero que se calle, que alguien lo calle, CALLATE!!!!!
Mientras hable, no habrá paz, mientras exista no habrá calma, mientras pensemos que está ahí, al alcance, con su forma hipócrita, deforme y mentirosa; no voy a disfrutar de tus ojos, de tus labios. O tal vez sí, no lo sé, porque el teléfono sigue todavía mudo, riéndose hacia adentro de que me quedo mirándolo.
Espero solamente que me necesites, que suene el teléfono y que seas vos del otro lado, mate y bizcochitos. Releernos, para un poco entender qué es esto que pasa, qué es el fugaz momento en que dejamos de ser vos y yo, y somos vosýyo. Pocillo, 2 de azúcar, si, está medio caliente.
Pasé del amor al temor de odiarte. Mil imágenes, tus besos a él, tus historias inventadas, tus argumentos, tus mentiras. Mentiras? Ya no son sino dibujos distintos de la misma realidad que pasamos.
Te odié, te odié por mentirme, por generar en mi tantos sentimientos horribles. Pero de nuevo tu voz triste pidiéndome perdón, obvio, si, hermosa, te entiendo, y todo queda ahí. En un punto en donde nadie tuvo la culpa, nadie sabe bien qué pasó, salvo yo que lo sentí.
Esas ganas de verlo destruido, que me gritaba tus dibujos de realidad, me los echaba en la cara y cada frase retumbando en mi cabeza. Quiero que se calle, que alguien lo calle, CALLATE!!!!!
Mientras hable, no habrá paz, mientras exista no habrá calma, mientras pensemos que está ahí, al alcance, con su forma hipócrita, deforme y mentirosa; no voy a disfrutar de tus ojos, de tus labios. O tal vez sí, no lo sé, porque el teléfono sigue todavía mudo, riéndose hacia adentro de que me quedo mirándolo.
Comentarios
No me canso de decirte "que lindo que escribis!"
Con mas de algún escrito tuyo, se me cae mas de una lagrimita.
Saluditos.